Nuestros viñedos se ubican en Alto Agrelo, Luján de Cuyo, primera zona vitivinícola del país, en donde se destaca su altitud de 1.050 m sobre el nivel del mar. Su característica principal es una gran amplitud térmica diaria, con días templados y frías noches que otorgan a las uvas una particular riqueza de precursores aromáticos, lo que se traduce en un mejoramiento del sabor y el color de los vinos. Su clima se define como templado continental seco y semiseco, con precipitaciones escasas durante la época de otoño e invierno, pero de mayor presencia durante el verano.
En la tierra los minerales han sido depositados por el agua y el hielo en capas de textura arenosa, resultando buen drenaje, riqueza mineral y pobreza orgánica. La irrigación se realiza utilizando las aguas del Río Mendoza proveniente del deshielo. Todas estas cualidades de la tierra donde se ubica nuestra finca hacen que sea una zona especialmente propicia para el cultivo de la vid. Luján de Cuyo es conocida como "La tierra del Malbec", ya que es aquí donde esta variedad de origen francés alcanza su máxima expresión.
Actualmente la finca dispone de 48 hectareas de viñedos. El sistema de conducción es en espaldero alto, siendo este lo mas apto para la obtención de uvas de alta calidad en esta region. La zona de Agrelo posee clima de temperaturas templadas con días cálidos y noches muy frías, favoreciendo la obtención de alto nivel de antocianas (muy buen color), y alta concentración aromática debido al largo período de madurez.
Utilizamos el sistema de riego por goteo para tener un control preciso sobre el ciclo vegetativo. Para disminuir el riesgo de granizos contamos con la proteccion de malla antigranizo. La distribución de las nuestras variedades son:
(24 hectáreas). Originaria del sudoeste de Francia, es la variedad tinta que mejor se ha adaptado al suelo argentino, dando vinos excepcionales.
De aromas intensos, de color púrpura sumamente concentrado y agradable sabor. Sin lugar a dudas Argentina produce los mejores ejemplares del mundo de Malbec.
Elaborados como tintos livianos y jóvenes, con frescos aromas frutados o como tintos con cuerpo con gran capacidad de guarda, en donde sobresalen los aromas a frutas rojas maduras; se cultiva en todas las zonas vitivinícolas del país, dando los mejores exponentes en la provincia de Mendoza en las regiones de Luján de Cuyo y Maipú.
Con el Malbec como estandarte y variedad emblemática, las bodegas en Argentina logran un crecimiento importante en el mercado internacional y ganan un espacio entre los mejores vinos del mundo.
(12 hectáreas).
Históricamente asociada a los grandes vinos de Bordeaux, es la
variedad tinta más reconocida en el mundo. Esto se debe a la
particular adaptación de esta cepa en diferentes regiones
vitivinícolas sin perder su tipicidad y esencia.
Produce un vino rico en taninos y coloreado, que se mezcla a
menudo con otras variedades menos tánicas como Merlot o
Cabernet Franc. Estos vinos de jóvenes son ásperos y duros, por lo
que agradecerán una crianza en roble o envejecimiento en botella
para domar su consistente estructura.
Resultan vinos potentes, de aromas agradables y notas que
recuerdan a frutos rojos, frutos negros, pimiento verde y especias.
(6 hectáreas).
De origen Francés, se la encuentra principalmente en el Valle del
Rodano (Rhone) formando parte de grandes vinos como
L´Hermitage, Chateauneuf du Pape, Cote Rotie.
Dan vinos muy vigorosos, sólidos, ricos en taninos y de larga
conservación por lo que le sienta muy bien la crianza en madera y
añejamiento en botella. Sus aromas intensos nos recuerdan a
frutas rojas, especias y cuero.
Al igual que el Malbec en Argentina, el Syrah o Shiraz se ha
adaptado muy bien, dando excelentes vinos varietales y bivarietales
(blend con Cabernet Sauvignon).
(3 hectáreas).
Es la variedad blanca más apreciada en el mundo. Originaria de la
Borgoña (Francia) se ha adaptado con buenos resultados en
lugares muy distintos, desde los climas fríos de la Champagne
hasta los más cálidos.
En los climas fríos predominan las notas frutales como la manzana
y piña, en las regiones con clima más cálido sobresalen los aromas
a frutas tropicales.
Interviene en la composición de los mejores vinos espumantes del
mundo. Son vinos que suelen aceptar de buen grado una
fermentación y crianza en roble y en este caso pueden aparecer
aromas a vainilla, miel y manteca.
Gracias a la versatilidad de esta cepa y a los diferentes climas de
las zonas vitivinícolas, en Argentina podemos encontrar este vino
en todas sus formas, desde los frescos y livianos, hasta los más
complejos de guarda.
(3 hectáreas).
Es la principal uva blanca de Burdeos, como también del Valle de la
Loira en Francia y del mundo entero. Se ha adaptado muy bien en
diferentes regiones vitivinícolas del mundo como nordeste de Italia,
Chile, Argentina, valles costeros de California y Australia, aunque
sobresalen a nivel mundial los varietales de Sauvignon Blanc
elaborados en Nueva Zelanda.
De aroma de buenas hierbas, cítricos, a veces tonos ahumados o
un cierto picor silvestre pasando por los más gruesos y complejos
es como se ofrece de acuerdo al lugar de donde proviene.
En Argentina se ha ganado un lugar importante entre los vinos
blancos finos con un futuro promisorio.